Tuesday, January 29, 2013

Casa


PAZ y la suave brisa de un hogar que tanto anhelaba.  PAZ. El sentir la calma en tiempos de tormenta.  Finalmente me estoy dando cuenta, mientras me siento en el porch de mi apartamento tomando sorbos de mate, que hoy más que nunca, siento que pertenezco en un lugar.

Siendo un inmigrante de los Estados Unidos, fue muy difícil el ajuste. Un ajuste que ha tomado más de 10 años.  Ser inmigrante, significa cambios drásticos. Cambios de idioma y de cultura. En mi propia experiencia, los Estados Unidos se han convertido en mi vida, en mi forma de ser, aunque también ha dejado un gran vacío en mí, causando confusión y tristeza.  Nunca pensé que regresar a mi nativa Argentina seria doloroso.  Al contrario, pensé que eso resolvería todos mis dilemas interiores.  Fue entonces, como hace unos años, pude regresar a mi “hogar.”  ¿HOGAR?  No. Ya no fue así, y nunca será. 

El momento que pise tierra en Norte América, todo cambio.  Claro, que por misericordia de Dios, ese cambio fue lo mejor que me paso en la vida, puesto que pude educarme allí, tanto como conocer a Dios y mi bella esposa.  Aun así, me di cuenta que yo ya no pertenecía en ningún lado y que simplemente era un ser viviente del planeta tierra.  Jamás podría sentirme del todo cómodo ni en mi ciudad natal, ni en mi país de residencia actual.  Eso, sin lugar a dudas, es un gran conflicto interno. 

Yo escribo esto, en este instante, logrando sentir por primera vez esa brisa y ese aroma que sentía cuando todavía tenía un hogar, en mi niñez.  No sé cómo fue, pero de repente lo siento, aquí sentado, y siento la gran necesidad de documentarlo y compartirlo.  Siento ese aire hogareño y ese aroma, como el que sentía de niño, cuando la vida era más fácil y no había preocupaciones de niveles tan altos.  Ese sentimiento como cuando me sentía sustentado en todo instante, y volvía a mi cuarto sabiendo que viviría un día más envuelto en amor.  Hoy vuelvo a sentir esa paz. Esa calma.  No sé si tiene sentido, pero este momento en el que me encuentro se siente como que pertenezco, y finalmente estoy en mi hogar, mi país, mi ciudad…llevando dentro mío viejas costumbres y nuevas ideas. 

Paz.  Siento la paz de mi hogar, el amor de mi esposa, el aroma de mi aliento de yerba mate. Llevo dentro mío mi vida entera, mis recuerdos, mi Dios, mi familia y amigos. No me hace falta nada y dependo de Dios para todo.  

Sunday, January 6, 2013

Alturas y Paisajes

Es algo increíble saber que tenemos a nuestro alcance paisajes tan bellos.

Uno no se da cuenta de las cosas que se pierde al pensar que hay que volar a Europa para ver algo increible. Tenemos lo mejor prácticamente a la vuelta de casa.

Les invito a que investiguen y descubran luego, aquellos lugares que Dios nos regalo. 

Friday, January 4, 2013

Este Día


En este día, abraza a tu esposa, brindándole la paz de tu amor. 
Mírala con una sonrisa y bésala con los ojos cerrados.  
Háblale con certeza y ríe en los momentos espontáneos. 

Naturaleza insaciable de dos almas entregadas a un loco amor.